CAMINAR CON LAS EMOCIONES

Me lo dijo una terapeuta hermosa hace muchos años (@luzmagavirial): “Imagina que las emociones son como monstruos que a veces caminan al lado nuestro”.

Son visitas inesperadas. Seres en movimiento. Caminantes a veces deseados, otras veces incluso temidos.

Necesitan ser reconocidos y buscan la forma de hacerse sentir. Su labor es acompañar algunos tramos del camino que diariamente recorremos.

Cuando aparecen y no les damos un lugar, se encargan de demostrar su presencia y de llamar la atención, como lo hacen los niños pequeños.

Terminan en el cuerpo siendo cargados por nuestras espaldas, manifestando su presencia a través de síntomas físicos y desgastes emocionales.

Es más fácil, y siempre será más sabio CAMINAR CON que CARGAR CON.

Darles la mano. Mirarlos de frente. Ponerles nombre. Abrirles la puerta. Invitarlos a caminar al lado, pero por su propia cuenta.

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